
El estilo modernista en Mataró tiene uno de los mejores ejemplos en la Casa Coll y Regàs, construida en 1898. Este edificio es la única gran casa familiar modernista de la ciudad y fue promovida por el empresario de géneros de punto Joaquim Coll i Regàs. El negocio de Coll y Regàs iba muy bien, sobre todo gracias a las exportaciones que realizaba la empresa a Cuba y Puerto Rico. Este rendimiento económico de la empresa se reflejó en la construcción de una vivienda muy llamativa, tanto por dentro como por fuera. El edificio está lleno de detalles escultóricos, elementos de forja y esgrafiados que lo convierten en un elemento destacado del patrimonio histórico mataronense.
El diseño del edificio fue realizado por Josep Puig i Cadafalch, uno de los arquitectos más conocidos del modernismo catalán. Sin embargo, como curiosidad, cabe decir que el proyecto fue firmado por otro arquitecto, Antoni Maria Gallissà, aunque está documentado que Puig i Cadafalch fue el verdadero autor. La razón de esta firma encubierta probablemente era que, poco tiempo antes, Puig i Cadafalch había sido el arquitecto municipal de Mataró, la incompatibilidad entre este cargo y un proyecto privado habría sido un problema, a pesar de haber dejado esta tarea recientemiente probablemente hubiera preferido no firmar este proyecto.
Después de pertenecer a Joaquim Coll y Regàs pasó a formar parte de la familia Fontdevila, años más tarde se convirtió en propiedad de Fundació Caixa Laietana y actualmente es la Fundació Iluro quien ostenta su propiedad. El edificio está abierto al público y, a través de su web, se pueden comprar entradas para visitarlo.
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