
La Catedral de Tarragona preside de forma imponente el barrio de la Part Alta, la zona con más historia y patrimonio de la ciudad. A lo largo del tiempo la colina donde se ubica la catedral ha sido un lugar importante, en tiempos de la Tarraco romana en el mismo espacio se levantaba el Templo de Augusto. Tras el templo romano se construyó una primera catedral visigótica que fue destruida en el momento de la invasión musulmana. En 1116 se reconquista la ciudad a los musulmanes y más tarde, en 1171, comienza la construcción del edificio de la catedral actual. El edificio empezó a construirse en estilo románico y finalizó el siglo XIV. El estilo románico durante el siglo XIV ya no se utilizaba, por aquel entonces el estilo arquitectónico imperante era el gótico, por esta razón la catedral de Tarragona es un edificio con un estilo de transición entre el románico y el gótico. La Catedral de Tarragona se consagró en 1311, un edificio de grandes dimensiones que ha llegado hasta la época actual.
El edificio tiene un gran valor histórico y artístico, no sólo por su arquitectura, también por todo el mobiliario y objetos que se pueden encontrar en su interior. El templo tiene muchos espacios y puntos de vista interesantes pero, sin duda, el más conocido es el que puede verse desde la calle Major. La ilustración que se muestra en esta publicación reproduce esta parte más conocida que, sin duda, es una de las postales de Tarragona con las farolas modernistas de la Calle Mayor, las escaleras que llevan al Pla de la Seu y la fachada principal presidida por el portal y el rosetón góticos.
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