
A lo largo de la Avenida Diagonal de Barcelona se pueden encontrar una gran cantidad de edificios señoriales, pero uno de los más destacados es la Casa de les Punxes. Este edificio ocupa toda una manzana de la zona del Eixample. La Casa de les Punxes, en catalán significa Casa de los Pinchos, es el nombre popular de esta casa ya que destaca por sus torres coronadas con un conos esbeltos y puntiagudos pero, en realidad, el nombre de esta construcción es Casa Terrades.
La casa fue un encargo de Bartomeu Terrades y Brutau. Bartomeu formaba parte de una de las familias del país dedicadas al ramo textil, su padre Bartomeu Terrades y Mont era empresario textil y se casó con Àngela Brutau, hija de un empresario sabadellense, tuvieron cuatro hijos: Rosa, Bartomeu, Josepa y Àngela. Bartomeu padre encargó a su hijo, que era el heredero, la construcción de una casa para sus tres hijas, que al mismo tiempo eran hermanas de su hijo Bartomeu. Este encargo era necesario repartirlo entre las tres hermanas de modo que la casa de las Punxes, en realidad, son tres bloques de pisos diferenciados, uno por cada hermana, aunque aparentemente el edificio parezca una sola construcción.
El edificio, diseñado por el arquitecto Josep Puig y Cadafalch, puede considerarse de estilo modernista pero también podría considerarse un ejemplo de estilo neogótico europeo ya que tiene una inspiración claramente medieval, parece un castillo clásico, de hecho se considera que está inspirado en el castillo de Neuchwanstein, situado en Baviera. Del edificio destacan, además de los pinchos que dan nombre a la casa, los murales cerámicos dedicados a Sant Jordi y a las hermanas Terrades, la forja de los balcones y el trabajo realizado con piedra situado en las diferentes aberturas del edificio, especialmente en las tribunas.
Actualmente es un edificio protegido, en una parte está ocupado por oficinas y también está abierto a la celebración de eventos.
Deja un comentario