
El barrio antiguo de Girona es conocido por su belleza y por algunos lugares emblemáticos bastante conocidos como la catedral o las casas que hay junto al río Onyar. Pero aparte de estos espacios más conocidos en esta zona se pueden encontrar otros espacios menos conocidos pero igualmente bonitos como, por ejemplo, la Subida de Sant Feliu, situada en la parte baja del casco antiguo. Esta calle comunica la calle de Les Ballesteries y la calle Calderers con la plaza que hay en uno de los laterales de la iglesia de Sant Feliu.
La iglesia de Sant Feliu empezó a construirse en el siglo XII y finalizó el siglo XVII, este proceso de cinco siglos ha hecho que actualmente en el edificio convivan el estilo románico, el gótico y el barroco. Uno de los elementos más llamativos de este monumento es el campanario, su coronamiento con una aguja hace que, después de la Catedral de Girona, éste sea el elemento más vistoso de la zona antigua de la ciudad. El campanario debía tener una torre gemela al otro lado de la fachada principal pero, aunque empezó a construirse, quedó inacabada. La aguja del campanario, tal y como se puede observar en el dibujo, no es completa ya que en 1651 un rayo destruyó la parte superior. Aunque no tiene la parte superior este campanario destaca igualmente en su entorno, en el dibujo que podemos ver en esta publicación se puede observar que la torre de campanas es, sin duda, el elemento que preside la Subida de Sant Feliu de Girona.
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